Desde la marcha de mujeres originarias

Fue en abril del 2017, cuando la Marcha de Mujeres Originarias por el Buen Vivir organizó un encuentro con mujeres mapuche, qom y mocoví para denunciar públicamente la sistemática violencia que viven sus comunidades, sus barrios y sus cuerpos. Allí, Moira Millán decía: “¿cuándo será oportuno ser mujer y ser indígena?”. Ahora que Moira ha sido violentamente amenazada existe un gran silencio. En un comunicado del 3 de octubre, ella escribe: “por qué la sangre blanca duela más que la mapuche?

Ante la actual avanzada represiva en territorios mapuches Moira se ha mantenido firme en la defensa de sus territorios. El 21 de septiembre, a los policías que ingresarían con un fiscal y dos peritos a la comunidad Vuelta del Río, ella les dijo: “con armas no”. Es en esta comunidad donde fueron quemadas las casas de las personas que pidieron el cambio del juez que llevaba el caso de Maldonado; acción que también acompañó Moira. Así, impidió que la policía ingrese armada a la comunidad. Días después, Moira recibió amenazas por teléfono y en su casa, encontró una zorra muerta en su puerta. Ayer, ella y la comunidad de Pillán Mahuiza entregaron un habeas corpus preventivo en el juzgado de Esquel. Vemos con dolor y preocupación el silencio de organizaciones de derechos humanos que no se han manifestado.

Moira, quien ha estado denunciando permanentemente el genocidio de los pueblos originarios en Argentina, quien no se cansa de gritar por la vida de las mujeres indígenas que cada día luchan por defender sus territorios, por defender sus vidas y las de sus familias, se encuentra amenazada.
Por esta razón, hacemos un llamado urgente a las organizaciones de derechos humanos, feministas, organizaciones indígenas, académicas, sociales, todas las personas que se quieran unir para respaldar a nuestra weichafe.
¿Qué nos dice el silencio de todo un país?